viernes, 23 de octubre de 2020

No Disponible.

 





 

Quiero comenzar dando gracias, a Dios y a todas las personas que de una u otra forma están conectadas con mi campo, ya sea enviándome “señales”, guiándome o ayudándome a despertar y crecer. A darme cuenta también de cómo funciona esta vida, y de lo que he creado en ella. Más allá de mi conciencia y de todas las cosas de las que percibo pero que no cuento ni escribo, por miedo, pero no a equivocarme, sino a mi propia reacción, según la respuesta que reciba que como ya se me ha vuelto costumbre, no será de mi agrado, ni sincera…

Hoy me declaro no disponible, ansiosa, frustrada, enojada, muy enojada y finalmente triste. No quiero decir por qué, no tengo ganas, ni estoy obligada a hacerlo. No se trata de guardar secretos, sino de algo muy fuerte que viene desde adentro, eso que llamamos: “NO ME NACE”.

Estoy completamente despierta, alerta, receptiva a pesar de mi carácter y todo lo que me hace ser quien soy, a pesar de todo, igual me da rabia algunas cosas.

Tomo segundos de mi tiempo para escribirle y comentar a quienes de verdad en el momento me generan algo positivo, me tocan el corazón, más allá de que esté o no de acuerdo con su forma de enviarme su mensaje, a la gran mayoría los amo, desde lo más profundo de mi corazón. Quiero que quede claro.

Mis principios, mis deseos de momento, aunque sea sólo ir a tomar un café, o tener sexo de una noche con quien me de la gana, no son negociables. Eso es mío, y me duele no tener derecho a soñar, a soltar, ni a experimentar como quiero, a vivir como quiero por todo lo que pasa diariamente. La vida se me ha convertido en algo predecible, y yo no creo ser profeta, soy bruja. Por eso muchos me temen… Puedo volar si quiero hasta donde estás y saber hasta lo que no quieres, el problema es que no domino mi poder, hay cosas que no quiero saber, pero me llegan. A veces deseo estar dormida y tener una vida común y feliz, pero llena de amor y verdad, mucha verdad…

Hoy no estoy disponible para mentiras, ni para jugar a los desconocidos, o a los espejos. No tengo ganas de fingir que no sé que me estás engañando y que creas coincidencias juagando a ser Dios. ¿Quien coño te crees? ¿Quién como Dios?.

No renunciaré a mis creencias y a toda la mezcla que hay en mi que me hace ser incoherente, pero Johanna, a quien no le parezca puede irse al carajo lejos de mi, de mi vida y mis asuntos. Dios me ama como soy y eso me basta, por eso a pesar de todo siempre veo luces y tengo ayuda.

Si cerraste la puerta, llévate todo y envíame luz cuando me recuerdes o te hablen de mi. No quiero a un fantasma, quiero a un ser humano cerca de mi en mi proceso y vida. Adiós.  

 

 

P.d. Gracias, Gracias, Gracias.

 

Un nuevo pensamiento.

  Pienso que no le tenemos miedo a la soledad sino a encontrarnos con nosotros mismos, con nuestra mente, con tantos recuerdos. Pero graci...