Mi mente ha estado un poco inquieta, va para el
pasado, va para el futuro, pero cuesta centrarla en el presente. Aunque
considero que estoy hablando más con Dios día a día. Todos los estímulos diarios que tengo desde
las redes sociales también me generan un poco de nerviosismo, otras veces
angustia, pero siempre vuelvo a él al final de la noche. Ahora sentada en esta
silla estoy sintiendo su presencia en mi vida, su bondad, su amor. Continúo
leyendo la biblia, continuo orando y pidiéndole lo que necesito, y siento cada
vez más que me escucha y me envía la ayuda necesaria.
No he hablado más con él, decidí dejarlo a un
lado de mi proceso porque sólo cabe una persona en el túnel, y soy yo, que ya
comienzo a ver la luz que me espera al final. Sus palabras revolotean en mi
mente durante el día, sus ojos me vienen en forma de visión por las noches,
sobretodo esas noche cuando quiero saber que está haciendo. No sé si vuelva hablar con él, no sé si esta
con alguien más. Lo que sé es que debo continuar mi camino del despertar aunque
él siga con su vida. La verdad es que no entiendo sus códigos y sus señales, no
entiendo que hace y porque desaparece de la nada, pero he decidido no esperar
más y comenzarme amar.
Amo la persona en que me he convertido durante
estos últimos años, he logrado moldear mi carácter y calmar mis impulsos; Se lo
comentaba a un amigo el día de ayer hablando. Es importante reconocernos a
nosotros mismo esos pequeños logros que quizás nadie ve, pero que son
importantes en nuestra vida. Siento más empatía y amor incondicional ahora que
en el pasado. Siento más ganas de conectar con personas ahora que antes, aunque
son pocas las personas con que en verdad lo hago. Amo todos los cambios
internos que estoy teniendo y hoy en día decido abrazarlos y reconocerlos públicamente.
Me gusta mi capacidad de escuchar y opinar con respecto a un tema en específico,
respetando siempre a las personas claramente. Me he convertido en una persona más respetuosa
de los procesos ajenos, porque se lo difícil que es transitar uno sola. Aunque
Dios está constantemente enviándome ayuda, a veces me siento sola en esto,
aunque realmente no lo esté.
Expresa lo que tu alma quiere, canta, escribe,
pinta, baila, comunica, pero no te quedes con tu fuego interno sólo para ti.
Puedes encender miles de corazones al compartir. Puedes inspirar a muchas
personas a través de la expresión de tu alma, o hacer que otros conecten con tu
energía y se identifique, que sientan algo. Y eso es maravilloso. Dios siempre estará contigo de la mano,
siempre va a proveer lo que necesites para hacerlo posible, no tengas miedo y
hazlo posible.
Escribo desde lo que la divinidad ha puesto en
mi corazón, escribo lo que pienso y lo que siento hoy, desde cada latido, cada
silencio que interpreto como chispa divina. Escribo hoy desde mi alma que ya no
se siente marchita. Me gusta despertar y saber que tengo un propósito, una
misión. Me gusta saber que puedo ser mejor. Intento cada día ser una buena
persona, a veces me siento así y otras veces no, pero siempre pongo de mi parte
para hacer lo mejor que puedo con lo que tengo. Pon eso estoy ofreciendo un servicio gratuito
del tarot para ayudar a otra personas a tener claridad mental, algo tan
necesario hoy en día.
Te envío luz.💜🙌
Gracias.🙏










