En un viaje astral en el cual entras en un remolino negro, que algunos llaman túnel y otros eruditos agujero; caí en un bosque oscuro. Comencé a volar y trepar ramas de árboles hasta quedarme en uno que me resultó cómodo.
Estaba como escondiendome, no sé quién porque no había nadie. Pero yo estaba con miedo y a la espectativa de algún posible peligro. De la nada apareció una espiral de luz dorada, y salen de ellas unas cartas gigantes con flores, rosas, hadas-ángeles y seres místicos/míticos grabadas en movimiento. De ellas brotaba luz dorada y blanca, su color era rosado en varias tonalidades. Estaban todas frente a mi iluminandome. De repente escuché una voz femenina que me dijo: "Éstas son tus cartas, son herramientas Johanna, úsalas para ayudar a los demás". Continuó hablando en un idioma diferente que nisiquiera ahora puedo saber cual es. Pero supongo que lo hizo así porque sabía que el subconsciente graba todo y conoce todos los símbolos, lenguajes e idiomas del universo.
Desde ese momento, a la edad de 12 años (2001) supe cual era mi misión, supe que tenía que estudiar más sobre ese mundo que me llamaba y que me daba miedo y curiosidad a las vez.
Después de eso vinieron los encuentros astrales con ángeles y demonios, hadas, monjes tibetanos, vikingos, Dioses/Diosas, animales extraños, gigantes, duendes, templos, hasta la tumba de Jesús. Una especie de cueva de piedra, ropa que olía a sangre; cuando entré el Ángel custodio me dijo: "Es la sangre de Cristo".
Cuando crecí una amiga me dijo: - " Mi tía es cristiana, y dice que debemos decir la sangre de Cristo me tiene poder". Yo soy, y siempre he sido muy gráfica, lo que dicen me lo imagino; Y el visualizar eso me generaba rechazo...
Ahora entiendo todo.
También fui, e intentó dejar de ser muy analítica. Desde niña supe que era distinta, poco común, en todos los aspectos de esa palabra. Entonces comencé a mentir, omitir y callar. Lo que veía, sentía y vivía yo, no le pasaba a los demás. Y aunque le pasara yo decía que no me pasaba y no sabía ni creía en nada de eso. Creo que está demás decir porque lo hice.
En mi primer despertar, estaba en un campo muy grande lleno de trigo. Llegué allí en un convertible rojo, junto a los seres que de vez en cuando me acompañan en estos viajes. Ellos desaparecieron y yo salí a caminar. Llegué a una capilla en la cual estaban personas reunidas hablando, celebrando algo. Todos vestidos muy formal, hombres con trajes negros elegantes, mujeres con vestidos de otra época. Allí estaba mi familia, o almenos yo sentía eso, pero en verdad no reconocí a nadie en ese lugar.
Salí corriendo de allí buscando escapar, porque siempre, en todos mis viajes yo buscaba a mi familia...
Mi sentir era: No conozco a nadie, quienes son éstas personas, donde está mi familia.
Corriendo en ese campo de trigo, encuentro una especie de plaza de piedra, en la cual hay figuras de piedra en forma de niños, algunos alados y otros no. Camino hacia uno de ellos que parecía de mi edad en ese momento (20años) y le digo:
-¡Despierta! Y lo soplo. Entonces comienzo a ver cómo se convierte en humano, en un ser vivo. Un cicho blanco, cabello castaño oscuro, ojos negros grandes y expresivos. - Respira,le digo, me abraza y me dice: - ¡Gracias!
Sale corriendo y desaparece la plaza, queda sólo campo y trigo. Parado en frente de mi me dijo: ¡Hola Johanna! (Pensé cómo sabe mi nombre) y acto seguido contesta a mi pensamiento diciendo: - Tú no sabes quién soy, pero yo sé quien eres tú.Tengo algo para ti, un regalo.
Alza su mano derecha hacia el cielo y sale de él un rayo que se transformó en una hermosa espada de plata con una piedra azul. Y dice: - Tú eres una guerrera, tienes que pelear, tienes que ser fuerte. Vas a librar muchas batallas Johanna.
Yo, respondo: ¡No! Yo no sé pelear, no me gusta, me da miedo. Pensaba que era en ese momento, y sentía terror. Creía que algo se iba a parecer y me iba atacar.
Él: ¡Mírame! Y se reía, vas a estar bien. Yo te voy a ayudar. Ésto (espada que aún estaba en sus manos) y mucho más será tuyo cuando acabe la batalla. ¡Tienes que ser fuerte! Insistió. - Te la entrego, me tengo que ir, pero nos veremos luego. Desapareció, nunca lo volví a ver...
Me quedé caminando en ese campo de trigo sola, con la espada. Después de eso no recuerdo nada más.
Ahora tengo 31 años, y muchos de esos símbolos siguen apareciendo en mi vida. Y creo saber el significado. Pero más allá de ser verdad o no. Una creación fantástica de mi mente o una profecía. Todos estos viajes astrales fueron la razón principal por la cual yo decidí ser y tomar un camino diferente. Sin mapa, ni guía humano-encarnado, ni escuela. Sólo yo, mis cartas, mis libros, los espíritus, las voces, la intuición y demás canales de comunicación metafísicos. En búsqueda de una verdad, y despertando a todo niño de piedra dormido que encontraba en el camino. Llorando como María Magdalena lloró a Jesús, cuando se iba alguien de mi lado.
Reflexionando en este nuevo viaje que me dispongo ha hacer hacia mi interior;
¡Me doy cuenta de tantas cosas! , descubro muchas más. Que pienso y reafirmo mi sentir, de que todo lo que pasa es perfecto en la vida inclusive lo que catalogamos como malo. Fui juzgada y señalada muchas veces por ignorancia de la gente (y yo de igual forma también lo hice, no me salvo) porque acotaban que era muy joven para estar leyendo cartas y enseñando cosas metafísicas si igual tenía problemas. Siempre les recordé que yo era sólo un canal, un transmisor de información, un reloj despertador. Pero claro, ¿quien habla con la alarma? ...
Para mi las cartas del tarot y oráculo son herramientas, puentes de conexión y/o puertas de acceso al subconciente /inconsistente y mente maestra(la que sabe todo). Según mi yo superior el Tarot muestra lo que creaste en el pasado, lo que has ido creando, es decir como vas hoy, y lo que ya está dado para ti por dharma o karma. Yo con mucho amor podría decir que es como un telescopio, que te permite "ver" / saber las constelaciones de tu universo interior. Por eso hay cosas que te dicen que no pasan, de las que no crees que pasarán porque no te sientes merecedor de dicho suceso, e igual sucede. Y de lo que te dijeron que pasaría y tú no creíste por "no darle poder" a lo negativo, e igual pasó.
Con respecto al oráculo, pienso que tu maestro interno hace pasar la energía por tu brazo, y hace que tomes lo que necesitas ver y saber para tu más alto bien. Son mensajes de la luz divina para ayudarte.
Y con respecto a la espiritualidad hoy en día no tengo una definición para ella, estoy en pro de desarrollarla. Pero de lo que sí estoy segura es de que no necesitas tener una vida perfecta para experimentarla, ni estar libre de "pecados" para profesarla. Aprendí de cada sesión con cada persona. Ellos me pagaban por enseñarles algo que, a la vez, por ser canal también aprendía y tomaba como referencia para mi. Aprendí que no podía atraer a nadie que no estuviera en mi frecuencia y similitud de historia; Y que así como algo sanaba en esa persona, algo también lo hacía en mi. Yo despertaba algo en esa persona y esa persona en mi. Siempre trabajé para la luz, siempre tuve la pura intención de ayudar; Y con el tiempo y la crisis, de ayudarme económicamente. No tenía un plan B, ni dinero, ni títulos de presentación. Sólo un cuerpo que con el tiempo se enfermó, se llenó de polvo astral y que hasta el sol de hoy sigo sacando de mi...
Todos somos lo mismo, más no iguales. Pero todos estamos evolucionando. Todos somos maestros y aprendizes . En las escuelas de educación tradicional también le pagamos a maestros para que nos enseñen, y aunque muchos no lo digan ni admitan, también aprenden de sus alumnos. Es decir reciben dinero por enseñar y aprender. Entonces por qué en la espiritualidad debe ser diferente. Por qué un tarotista debe ser pobre y burlado. Por qué entonces la medicina no es gratuita si también ayuda a la gente a curarse. Por qué los médicos cobran, si, ya sé, porque estudiaron. Amigos nosotros los "raros de la espiritualidad" también estudiamos; Y nos peleamos con demonios todos los días. Nunca paramos de estudiar.Soportamos dignamente el dolor de ser diferentes, por todo lo que eso conlleva.
Y aún así no hay escuelas de espiritualidad accesibles, porque no todos tenemos dinero para pagar la cantidad de cursos que nos gustaría hacer. No hay clínicas holísticas, que son necesarias, porque toda enfermedad física-mental tiene un origen en lo espiritual. Y estoy segura que hay muchos capacitados para sanar en este planeta.
¿Cuando vamos a ser reconocidos?. Cuando podremos ganar lo necesario para vivir bien como cualquier otra persona. Porque quienes lo hacen hoy en día, es porque obtuvieron ganancias por otro título o medio. No creo que de la espiritualidad porque no tiene demanda diaria. Nos llaman mercantilistas algunas personas, y no saben que literalmente ser espiritual no es buen negocio. Es mas bien ser guerrero, es subirte a una cruz todos los días y bajarte solito, hasta que aprendes a caminar con la sangre de Cristo, los clavos como trofeos, y la madera en la espalda para construir tu casa, porque necesitarás un techo cuando venga la tormenta...
Dios nos dió dones para compartir con el mundo, pero también para lucrarnos a través de ellos. Haciendo con amor lo que amamos. Todo trabajo que lleve tu energía, amor, tiempo y dedicación, es un trabajo digno-divino, que tiene un valor en este plano. Un trabajo de Dios, físico y espiritual, si usas tu mente es espiritual también. Y todos somos necesarios para todos, no deberíamos descalificarnos por la forma en que ganamos dinero. Un pedazo de papel que entra y sale, pero que trae con él mucho aprendizaje y beneficios. No es malo tener dinero, y no tenerlo, no te hace humilde ni más espiritual que nadie.
Uno de mis sueños es ser sanadora, trabajar con y para personas a las que ame, en una clínica holística. Tener un consultorio en ese lugar y ayudar a las personas a sanar, a ver, a creer, crear y confiar. No porque crea que el mundo está mal, no, todo es perfecto, con todo y sus cosas feas. Sino porque creo que necesita más amor, necesita recordar. Necesitamos recordar lo que nos hizo venir a este planeta, lo que somos, y necesitamos recibir amor. Podemos vivir sin dinero, sin placeres, sin nada. Pero no podemos vivir sin amor. Y en las clínicas tradicionales y espirituales digan lo que digan, hay mucho amor luchando para ganarle al dolor y vencer la mentira de la enfermedad. Porque la verdad es que eres un ser de luz perfecto que contiene todo, inclusive salud. La enfermedad es una ilusión...
Y quiero finalizar diciendo: "El tarot no sana, sana el tarotista con el corazón abierto a sanar a otro ser que reconoce como igual, sana la palabra que sale de él. La energía que mueve en la sesión y el maestro que canalice". Jesús no tenía nada más que su voz y manos para sanar, y pues, ve todo lo que hizo. Tampoco tuvo un título para sanar, y lo hizo. ¿Cómo lo hizo? Con amor, sólo el amor hace milagros. Aunque tu herramienta sea unas cartas de tarot, un péndulo o una guitarra. Si lo haces con amor, vas a sanar...
Gracias por tomar de tu tiempo para leer lo que escribo. Te envío luz y amor. Y que esa luz te envuelva y ojalá te traiga de vuelta...
Y sino, yo seré feliz porque esa luz igual está viva en mi y en ti.
Johanna Yánez.
Te amo, ¡gracias!🙌💕💚💫