Llegar a la montaña no garantiza la felicidad. Fui a la montaña, pude ver el mundo desde arriba, salté y volé sin alas, porque me las cortaron. Cuando llegue a la montaña me rompieron el corazón, pude sentir el sabor de la traición, el coqueteo con la mentira y la brisa de la soledad estando arriba. Entonces pensé es mejor bajar, porque abajo y escondida no me dolerá tanto; el dolor me persiguió a todos lados, no halle donde esconderme. Y como no tengo casa en este plano, me refugio en la casa de mis padres, donde con mis manos toco mi corazón para sanarlo, recordándole que estoy con él para seguir adelante y continuar este viaje que llamamos vida, para bailar juntos la danza del cosmos. Porque gracias a toda esta peregrinación he aprendido que no hay que ser rico para ser famoso, no hay que tenerlo todo para tener éxito en la vida, no hay que ser perfecto para cambiar al mundo, y no hay que tener salud para sanar a otros.
Estando
en Chile una bruja me dijo: - El tarot no sana. Y yo le respondí: - La palabra
si… es difícil sanar cuando te abren la herida todos los días mientras intentas
coserla. Pero si es posible. Las heridas del alma sanan pero si las tocas no
dejan de doler. Es como un morado en la pierna, no duele cuando lo ves, no es
una herida abierta, pero si lo tocas duele.
Mientras
vivía en Chile tuve una conversación con mi mamá sobre las historias que escribía
hace años atrás. Recuerdo haberle comentado que hace mucho tiempo le dije a una
amiga que yo escribía las historias con los personajes de mi vida y les daba el
final que yo quería en verdad. Pues Dios hace lo mismo con nosotros, escribe
las historias cambiando algunas cosas para no decir de quien se trata en
realidad, dando el final que cree que es el mejor para nosotros. Pero en verdad
ese ¨final´´ es relativo, porque el fin no existe. La vida no se acaba con la
muerte, la muerte es solo un cambio de plano, de dimensión. El amor no se acaba
con el término de una relación, solo se trasforma. Entonces todo es un ciclo, podríamos
llegar a la conclusión que el final es un cambio. Y el cambio está bien, es
algo bueno.
Gracias
al proceso en el que estoy siento amor incondicional por todo el mundo, siento
mucha gratitud, y valoro el trabajo y esfuerzo que hacen todos los demás para
nuestra evolución espiritual, para el despertar. Y pido perdón si no valoré
eso, por estar viendo el vaso vacío…
Gracias
a que mi corazón se rompió pudo entrar el amor universal, porque estaba
cerrado, y lamentablemente la única forma de abrirlo es rompiéndose. Por eso
hoy agradezco a todas la personas que tocaron mis heridas y que rompieron mi
corazón, a todos los que me dijeron que no, a todos los que me dijeron que si, y
a los que me dijeron espera.
Perdemos
el tiempo buscando la perfección y no nos damos cuenta que la vida de todos es
perfecta tal cual es hoy, aunque eso implique lo que no queremos. Es perfecta
para nuestra evolución, porque nos está preparando para lo que vendrá en el
futuro, que siempre será mejor de lo que pasa hoy, si hay evolución, por eso
siempre es bueno tener esperanza. Y a pesar de que hoy no tengo todo lo que
quiero, tengo la esperanza de que algún día lo tendré. Ya sea en esta vida o en
la siguiente…
Somos
perfectos tal cual somos, somos bellos como somos, y somos buenos siempre,
aunque parezca que estamos siendo malos. Nunca olvides eso…
Te
amo, gracias…

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