lunes, 11 de marzo de 2024

Reflexiones de un nuevo día.




Llegar a la montaña no garantiza la felicidad. Fui a la montaña, pude ver el mundo desde arriba, salté y volé sin alas, porque me las cortaron. Cuando llegue a la montaña me rompieron el corazón, pude sentir el sabor de la traición, el coqueteo con la mentira y la brisa de la soledad estando arriba. Entonces pensé es mejor bajar, porque abajo y escondida no me dolerá tanto; el dolor me persiguió a todos lados, no halle donde esconderme. Y como no tengo casa en este plano, me refugio en la casa de mis padres, donde con mis manos toco mi corazón para sanarlo, recordándole que estoy con él para seguir adelante y continuar este viaje que llamamos vida, para bailar juntos la danza del cosmos.  Porque gracias a toda esta peregrinación he aprendido que no hay que ser rico para ser famoso, no hay que tenerlo todo para tener éxito en la vida, no hay que ser perfecto para cambiar al mundo, y no hay que tener salud para sanar a otros.

 

Estando en Chile una bruja me dijo: - El tarot no sana. Y yo le respondí: - La palabra si… es difícil sanar cuando te abren la herida todos los días mientras intentas coserla. Pero si es posible. Las heridas del alma sanan pero si las tocas no dejan de doler. Es como un morado en la pierna, no duele cuando lo ves, no es una herida abierta, pero si lo tocas duele.  

 

Mientras vivía en Chile tuve una conversación con mi mamá sobre las historias que escribía hace años atrás. Recuerdo haberle comentado que hace mucho tiempo le dije a una amiga que yo escribía las historias con los personajes de mi vida y les daba el final que yo quería en verdad. Pues Dios hace lo mismo con nosotros, escribe las historias cambiando algunas cosas para no decir de quien se trata en realidad, dando el final que cree que es el mejor para nosotros. Pero en verdad ese ¨final´´ es relativo, porque el fin no existe. La vida no se acaba con la muerte, la muerte es solo un cambio de plano, de dimensión. El amor no se acaba con el término de una relación, solo se trasforma. Entonces todo es un ciclo, podríamos llegar a la conclusión que el final es un cambio. Y el cambio está bien, es algo bueno.  

Gracias al proceso en el que estoy siento amor incondicional por todo el mundo, siento mucha gratitud, y valoro el trabajo y esfuerzo que hacen todos los demás para nuestra evolución espiritual, para el despertar. Y pido perdón si no valoré eso, por estar viendo el vaso vacío…  

Gracias a que mi corazón se rompió pudo entrar el amor universal, porque estaba cerrado, y lamentablemente la única forma de abrirlo es rompiéndose. Por eso hoy agradezco a todas la personas que tocaron mis heridas y que rompieron mi corazón, a todos los que me dijeron que no, a todos los que me dijeron que si, y a los que me dijeron espera.

Perdemos el tiempo buscando la perfección y no nos damos cuenta que la vida de todos es perfecta tal cual es hoy, aunque eso implique lo que no queremos. Es perfecta para nuestra evolución, porque nos está preparando para lo que vendrá en el futuro, que siempre será mejor de lo que pasa hoy, si hay evolución, por eso siempre es bueno tener esperanza. Y a pesar de que hoy no tengo todo lo que quiero, tengo la esperanza de que algún día lo tendré. Ya sea en esta vida o en la siguiente…

 

Somos perfectos tal cual somos, somos bellos como somos, y somos buenos siempre, aunque parezca que estamos siendo malos. Nunca olvides eso…

 

Te amo, gracias…

 

 

 

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