domingo, 7 de junio de 2020

¿Hasta que punto● las vidas pasadas influyen en nuestra vida actual ?


Recuerdo haber estado encerrada en un cuarto de piedra encadenada a una pared. Sólo había una ventana, la cadena era lo suficientemente larga como para llegar hasta la vetana redonda. Yo me asomaba y podía ver un lago, muchas plantas y flores. Y como en la novelas románticas, estaba un chico que trabajaba la tierra pidiéndome escapar, prometiéndome que me ayudaría a salir. No sé que sucedió porque pasé rápidamente a un monasterio, a encontrarme con un sacerdote leyendo libros, viendo bibliotecas y jurando guardar secretos. Escribiendo seguramente votos... 

Quizás de ahí venga mi desesperación al estar encerrada por tanto tiempo, mi rebeldía y sumisión, mi contradictoria forma de ser, mis más profundos miedos, la culpa, el sentimiento de abandono, la victimización,el sacrificio, y finalmente la tendencia al aislamiento voluntario. 
Quizás también la desesperación que me daba ver a mis perros con cadena, deseaba que se comportaran bien para pasear con ellos libremente. Y cuando le quitaba la cadena ha Aarón para que corriera libre por la calle y por el mar, era como si me lo hiciera a mi misma, sentía felicidad. Luego jugaba a que lo iba a dejar y me perseguía cómo diciéndome: "Ni creas que me voy a quedar aquí sin ti". 
En esos momentos me sentía niña de nuevo, me sentía feliz, sentía amor incondicional. Yo no tenía para darle todo lo que merecía. Le pedía a Dios todos los días que me enviara a personas que de verdad necesitaran del tipo de lectura de Tarot que hacía, que de verdad le ayudara para su más alto bien, para así lograr tener más dinero y comprarle sus cosas. Pero ahora pienso, dejando la culpa a un lado, quizás así tenía que ser para aprender a valorar, a disfrutar del ahora con lo que hay en él, para recordar que el verdadero amor no conoce la palabra carencia, lo abarca todo. No es que sea ciego, tiene una doble visión, ve dos puntos de vista a la vez y acepta. Emplea la empatía, compasión y ve con sabiduría, es capaz de ver lo que realmente importa, la verdad... 

Aarón no conoce el dinero, no sabe que su "mamá" sufría por no poder darle más y todo lo que merecía por ser el mejor perro del mundo. El sólo veía la luz en mi, mi verdad. Los cantos improvisados súper infantiles que le hacía para absolutamente todo, los saludos, besos y abrazos constantes durante el día. El "hablar" con las miradas. Saber que existía una humana extraña e infantil que lo mimara diariamente y le diera amor, para él era más importante que una bolsa cara de perrarina, una mantita, y platos súper bellos, es decir, todo lo que no podía comprarle. Porque nunca supe reunir, vivía el día a día, soñando despierta con un futuro feliz. Con una casita para los dos. A veces las no salen como queramos, sino como deben salir. Por eso doy gracias, porque a pesar de mis errores y tendencia a la rebeldía, a pintar y escribir saliéndome de las líneas del libro de la vida, todos los días tengo mucho por lo cual sentir agradecimiento y recordar que soy luz, y Dios me ama como realmente soy.  

Disculpa si me desvíe del tema, continuo: seguramente hay mucho de nosotros que viene del pasado y continua conviviendo en el presente. Y quizás en el futuro. 

En una de mis vidas pasadas trabajé en un circo con mi pareja de esa vida, que como no llegué a ver su rostro no sé, o no estoy segura de que sea quien yo creo que es. 
En esa vida viajábamos con gente diferente y animales. Éramos sometidos a maltratos y explotación. Éramos esclavos del circo, me vendieron por unas monedas, y como nos rehusamos a ser vendidos nos mataron a los dos. No sé cómo, sólo recuerdo esta información que transcribo, una discusión de unas personas alrededor de nuestros cuerpos dentro de una carpa. Tengo la clara imagen de estar parada frente a los dos cuerpos con cadenas y los dos brazos con las manos entrelazadas y cortadas, despegadas de los mismos. No recuerdo rostros, sólo los brazos de un hombre y una mujer tomados, llenos de cadenas, y gente discutiendo por dinero... 





A veces cuando la respuesta no está en esta vida, es bueno tomar un tren que te lleve al pasado para encontrar explicaciones, y así obtener sanación. Pero no te olvides de regresar a casa.
 - me dice la voz, la maestra interna. 
Éstas memorias del pasado quedan grabadas y activan recuerdos del ahora que coinciden con una misma emoción, se unen por compatibilidad y salen disparadas como balas cuando se toca una emoción. La solución está en dejar que fluya lo que gusta y lo que no, reconociendo siempre a la fuente de origen, recordando por qué está en el ahora y qué debes aprender de ellas.  





Por eso no me gustan los circos con animales involucrados. Me molesta que maltraten a un animal. No me gustan los payasos. Por eso rompo las reglas, me siento MUY mal cuando se burlan de mi. Me afecta mucho la traición, a pesar de que yo también he traicionado. Esa es la razón por la cual nunca le di tanta importancia al dinero, ni a la fama. Mi miedo al escenario, ha hablar en público y ser artista. Porque morí en un escenario, y luego me cortaron la cabeza bailando danza árabe, también frente al público. 

Y tú que me lees podrías decir: - superalo, fue una vida pasada.  Pero no todos sentimos igual, no todos procesamos la información de la misma forma. Y no todos los problemas tienen que ser brujería y los espíritus, a veces son las memorias, las creencias, juicios y creaciones mentales que hablan y te hacen sentir, actuar y hacer cosas que luego te arrepientes. Pero es parte del proceso de tu vida. A todas estas memorias y a ti que me lees te digo: Por favor perdóname, te amo, gracias. 🙏 


Gracias por tomar de tu tiempo para leer lo que escribo. Que Dios te bendiga siempre. Te amo🐽🙌💖

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Un nuevo pensamiento.

  Pienso que no le tenemos miedo a la soledad sino a encontrarnos con nosotros mismos, con nuestra mente, con tantos recuerdos. Pero graci...