Me gustaría ser de esas mujeres que les gusta un hombre nuevo cada fin de semana. De las que olvidan rápido y sufren poco. De las que "vacilan" de verdad.
No como yo, que siempre me arrepiento, que siempre me pregunto: ¿Será él el indicado? ¿El que no se irá? ¿ El que no hará que yo me vaya?.
A todos los hombres que conocí en el pasado de verdad me gustaron, los quise mucho, y hoy les deseo lo mejor. Pero tú, tú, no sé qué eres, no se quien eres, pero te amo, me gustas, y me disgustas a la vez. Me matas de risa con tus ocurrencias y tu subnormalidad. Tienes una mirada que me mata, por eso evito verte, porque quiero seguir viviendo aunque no estés.
No he parado de comer, como si la comida llenara el vacío que dejas. Y en mis noches paranóicas, ya sabes de esas en que me pega la Luna. Te siento detrás de mi, siento que caminas por la casa, que vienes a visitarme. Entonces cierro los ojos y te veo sonriendo y me duermo tranquila. Y cuando pasa en la mañana escucho tus: - ¡Buenos días! .Entonces despierto...
No tengo paciencia, tengo mis propias reglas que no perdono ni a mi misma si las llego a romper. Tú lo hiciste, por eso hoy no nos hablamos ni con la mente. Tengo que aceptar que ésto más que extraño es diferente, que me da miedo lo desconocido, que sin mi tarot, mis inciensos soy como una bruja sin varita, sin escoba, insegura. Me acostumbré a saber qué iba a pasar, y a huir cuando veía peligro de sufrir. Tengo que aceptar que soy intolerante a las harinas y a los granos. Que debo bajar la dosis de café y azúcar. Y que no he superado la separación de Aarón y yo, y menos, el haber botado mis cartas y oráculos que cada día estudiaba y aprendía algo nuevo. Extraño eso.
Extraño esos días en los que tenía una cita conmigo misma, y me invitaba un café, me compraba varios libros, maquillaje y me sentaba a leer o a escribir mis pensamientos en cualquier lugar donde me sintiera a gusto; Para finalizar fumandome un cigarro Malboloro menta o rojo. En esos momentos no me importaba el desamor, ni que nunca un hombre hubiese tenido esos gestos conmigo. Nunca un hombre me llenó de regalos, ni rosas, ni detalles. Es lamentable, pero es así...
Espero que estés bien, que estés haciendo lo que amas, que estés amando y que te amen tanto, como lo haría yo si estuviera junto a ti. Aunque sea tus pájaros y tu perro, pero que te amen. Espero que disfrutes de las noches en que le cantas a la luna, estudias sin pantalones y sacas a pasear al perro. O cuando hablas como un loco "sin pensar" lo cual me encanta. Tanto, como escucharte cantar; Nunca te lo dije, pero me gusta tu voz, y ese acento extranjero aún más.
Nunca te voy a olvidar, pero si dejarás de dolerme, de eso estoy segura. Ya he sufrido antes, mi corazón se ha roto muchas veces. Esta vez no duele menos, duele más. Pero confío en Dios, ciegamente, y confío en que todo esto es para nuestro más alto bien.
P.D. Te seguiré enviando amor y luz,besos en la boca y deseándote buenos días, hasta que se me olvide que te olvidé...
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