lunes, 12 de abril de 2021

Hoy estoy disponible al campo...



Si tienes que explicar un chiste, es porque no es bueno. Si no entiendes algo que lees es porque eso no fue escrito para ti, o no conoces a quien lo escribió. Siempre he pensado eso. 
Generalmente quien escribe sabiendo que lo leen, siempre lo hace con ciertos códigos, palabras o frases disfrazadas. Porque en lo más profundo sabe que puede hacer llegar un mensaje que no pudo, o no puede decir en persona. La mayoría de mis escritos son para mí, para leerlos en el futuro. Y los demás, los de amor, son para quien me gustó en el momento. Algunos tienen un humor que sólo yo entiendo, otros fantasía y realidad que sólo yo se. 

Le pedí a mi psicólogo que leyera mi blog, y me subió la dosis de las pastillas para dormir. Después la gente no entiende el por qué de mi personalidad... 
Ya no tomo pastillas, ni voy a psicólogo. Quizás escriba de eso más adelante, por ahora no tengo ganas. 

Por otro lado, estoy muy feliz y agradecida por todos los cambios positivos que han sucedido en mi vida. Por todo lo que he aprendido en este tiempo. Por cómo me siento hoy en día y lo que estoy creando en mi mente... 

Escribir en un tiempo en que estaba profundamente deprimida me ayudó bastante a sentirme mejor y hacer conciencia. Ya no tengo esas ganas de escribir que tenía antes. Pero hoy me provocó hacerlo. Hoy he tenido muchos pensamientos pasando una y otra vez por mi cabeza. Algunos los escribí a mano en mi libreta y otros simplemente los dejé ir. Como dejé ir a quien me hizo mirar hacia dentro y entender muchas cosas que necesitaba cambiar... 

Agradezco a Dios las bendiciones y milagros de cada día. Agradezco todo lo que tengo, vivo, y he vivido en mi vida. La verdad agradezco todo lo bueno, y lo malo que al final me trajo muchas cosas buenas. 

Si me estás leyendo ahora, debes saber que he cambiado mucho, que sigo y seguiré cambiando. Que sueño de vez en cuando contigo y extraño eso que sentía cuando me escribías y cantabas... 
Ya no bailo contigo bajo la lluvia, ni creo en volverte a ver. Ya no espero tu mensaje en la mañana, ni creo en que me sigas deseando buenos días. Confío en que Dios trabaja de formas misteriosas para nuestro más alto bien, y que un día despertaré y ya no estarás en mi mente. Lo sé porque lo he vivido antes, cuando pensaba que nunca iba a dejar de sufrir. Y un día desperté y las nubes grises se habían ido, todo era alegría y paz. Desde esta habitación te envío luz. 

Námaste 🙌💛

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Un nuevo pensamiento.

  Pienso que no le tenemos miedo a la soledad sino a encontrarnos con nosotros mismos, con nuestra mente, con tantos recuerdos. Pero graci...