Si tienes que explicar un chiste, es porque no es bueno. Si no entiendes algo que lees es porque eso no fue escrito para ti, o no conoces a quien lo escribió. Siempre he pensado eso.
Generalmente quien escribe sabiendo que lo leen, siempre lo hace con ciertos códigos, palabras o frases disfrazadas. Porque en lo más profundo sabe que puede hacer llegar un mensaje que no pudo, o no puede decir en persona. La mayoría de mis escritos son para mí, para leerlos en el futuro. Y los demás, los de amor, son para quien me gustó en el momento. Algunos tienen un humor que sólo yo entiendo, otros fantasía y realidad que sólo yo se.
Le pedí a mi psicólogo que leyera mi blog, y me subió la dosis de las pastillas para dormir. Después la gente no entiende el por qué de mi personalidad...
Ya no tomo pastillas, ni voy a psicólogo. Quizás escriba de eso más adelante, por ahora no tengo ganas.
Por otro lado, estoy muy feliz y agradecida por todos los cambios positivos que han sucedido en mi vida. Por todo lo que he aprendido en este tiempo. Por cómo me siento hoy en día y lo que estoy creando en mi mente...
Escribir en un tiempo en que estaba profundamente deprimida me ayudó bastante a sentirme mejor y hacer conciencia. Ya no tengo esas ganas de escribir que tenía antes. Pero hoy me provocó hacerlo. Hoy he tenido muchos pensamientos pasando una y otra vez por mi cabeza. Algunos los escribí a mano en mi libreta y otros simplemente los dejé ir. Como dejé ir a quien me hizo mirar hacia dentro y entender muchas cosas que necesitaba cambiar...
Agradezco a Dios las bendiciones y milagros de cada día. Agradezco todo lo que tengo, vivo, y he vivido en mi vida. La verdad agradezco todo lo bueno, y lo malo que al final me trajo muchas cosas buenas.
Si me estás leyendo ahora, debes saber que he cambiado mucho, que sigo y seguiré cambiando. Que sueño de vez en cuando contigo y extraño eso que sentía cuando me escribías y cantabas...
Ya no bailo contigo bajo la lluvia, ni creo en volverte a ver. Ya no espero tu mensaje en la mañana, ni creo en que me sigas deseando buenos días. Confío en que Dios trabaja de formas misteriosas para nuestro más alto bien, y que un día despertaré y ya no estarás en mi mente. Lo sé porque lo he vivido antes, cuando pensaba que nunca iba a dejar de sufrir. Y un día desperté y las nubes grises se habían ido, todo era alegría y paz. Desde esta habitación te envío luz.
Námaste 🙌💛
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