Creo mucho en la metafísica y el poder de las palabras. Por eso transformé en una afirmación el salmo 91. Y hoy quiero compartirla para que la realices con el corazón si resuena en tu interior:
Yo___________ habito en el amparo del altísimo y resido bajo la sombra del omnipotente, y le digo a mi Dios : "Tú eres mi Amparo, mi refugio, mi Dios en quien yo pongo toda mi confianza". Tú me libras del lazo del cazador y del azote de la desgracia. Tú me cubres con tus plumas y hayo bajo tus alas un refugio, no temo a los miedos de la noche ni a la flecha disparada del día, ni a la peste que avanza en las tinieblas, ni a la plaga que azota a pleno sol. Porque aunque caigan mil hombres a mi lado y diez mil a mi derecha, yo estoy siempre fuera de peligro porque mi lealtad son mi escudo y mi armadura. Basta que mire con mis ojos y veo cómo se me aleja el enemigo, y siempre digo: "Mi amparo es el señor yo he hecho del altísimo mi asilo". La desgracia no me alcanza ni la plaga se acerca a mi casa, porque a los ángeles de la Luz Divina de Dios les ordenó que me escolten en todos mis caminos, en sus manos me sostienen para que no tropiecen mis pies con alguna piedra; Aunque ande sobre víboras y leones y pise cachorros y dragones. Pues a ti me acogí padre tú me liberas, me proteges pues tu nombre conocí, si te invocó me respondes, y en la angustia estás conmigo. Me salvas, te rindo honores , y alargará mis días como lo desees, porque siempre haces que pueda ver tu salvación. ¡Te amo, gracias!
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¡Gracias por tomar tu tiempo para leer lo que escribo!
Te envío luz, y que ésta te envuelva. 🙌💫💖🌾
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