En la casa del Padre hay muchos salones, y creo que para llegar a él hay que atravesarlos todos. Y en ese camino y andar descubres que todos somos lo mismo,humanos viviendo los mismos procesos con distintas circunstancias y personas. Conectados a través de hilos o raíces invisibles que van más allá de nuestro entendimiento.
Que bueno es reconocer tu reflejo en el otro, aunque duela, aunque moleste, o guste, o enamore...
Le doy gracias a Dios porque hoy siento, porque ya no me siento robot, porque decido abrazar mi rareza, locura y aceptar que está bien ser diferente, porque intentar encajar o copiar a los demás es tracionarte a ti mism@, y no hay peor traición que esa. Porque los otros no nos traicionan, nos muestran lo que debemos sanar, mejorar o cambiar, las espectativas que nos hacemos de los demás y los procesos es lo que causa el sufrimiento cuando no se dan como esperamos. Y al final eso tan bien está bien, porque venimos a experimentar, a evolucionar.
Hoy siento amor, a veces siento tristeza, molestia o aburrimiento, pero siento, y eso me hace estar viva, ser humana, como tú, como todos. Gracias a TODOS, a l@s que forman parte de mi historia y a los que no. A los que apenas llegan, gracias también. Pero principalmente a Dios, gracias a Dios.
Lo siento, perdóname, te amo, GRACIAS.
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Antes de continuar escribiendo cualquier cosa, quiero darle gracias a Dios por todo lo que ha sucedido en mi vida hasta este momento en el que escribo estas letras. Quiero agradecer toda oración, atención y gesto de cada persona, aún cuando yo le haya puesto un juicio o etiqueta a ellas y sus actos, y aún cuando haya sentido que se pasó de la línea de la agresión y el ataque, a la del dolor...
Y se puede decir: "Tú también lo hiciste"- te lo mereces, y un sin fin de justificaciones y palabras a las cuales yo también contestaría. Porque si hay algo para lo que soy buena es para el debate y la discusión. Porque soy una guerrera, una rebelde, pero de la luz, con causa. He roto hasta mis propias reglas y tal vez inconscientemente algunas de Dios. No soy perfecta, ni santa. Quizás sea un ángel caído en busca de redención divina. Eso sólo lo sabe Dios. Así como sabe que un día dejé muchas cosas para caminar por el sendero de mis creencias, forjadas por libros, creyendo a ciegas en "palabras de a centavo" ( quien leyó metafísica entenderá) en Dioses con cabezas de animales, hadas, duendes, ángeles, espíritus y en "cartas mágicas". Pensado que el amor lo podía todo y que hablar de Dios y su casa con salones era súper interesante y entretenido. Pero la vida te muestra que no todo es luz y amor en este mundo, y no todos quieren o les gusta ni entretiene hablar de Dios y otros temas relacionados. La vida poco a poco te va mostrando que hay oscuridad y debes conocerla, porque el cielo nunca será suficiente para ti si antes no has conocido el infierno. Que no hay luz sin oscuridad, y que es muy fácil entrar al agujero negro, pero muy difícil salir. Porque los demonios, las larvas y energía ajena no te la sacas en la ducha, ni te la quita un brujo o santero. Te lo quita Dios, a través de los medios que él quiera, de cualquier manera que sienta que es mejor para ti. Sólo él puede traerte a la vida, sacarte de la más tormentosa oscuridad y del grito de las almas que rondan por el mundo en busca de la ruina de los que brillan con luz propia, con luz divina o celestial...
Duele mucho sentir que eres una pieza de un rompecabezas mojado por tanta lluvia... y te pones al lado de los demás rompecabezas para ver si el huequito que tienes calza con el redondito que le sobresale al otro. Pero no, no pasa. Y sigues buscando, y sigues cayendo, y sigues confiando y apostando a todas las piezas que te encuentras en el camino, aunque estén rotas... y un día te detienes, te miras al espejo y descubres que ya no tienes color, forma ni figuras dibujadas, ya no eres una pieza útil o valiosa para el sistema, según los parámetros sociales. Estás tan rota, mojada de tu lluvia que ya no calzas con los demás...
Y piensas: "Dios no me hizo igual a los ellos, nunca podré encajar". - Quizás mi rompecabezas no está en este mundo. Y de comprobarlo durante el viaje de la vida, ¿Qué hago mientras sigo viva? ¿Qué hago mientras pienso que quiero regresar a casa?.
Me quedé en la existencia, debajo de capas de condicionamiento, de creencias propias y ajenas. Renunciando muchas veces a mi propio poder o a la vida misma, por prestar atención al lamento de almas que sólo deseaban tener la mía. Por querer ser la ambulancia de quienes sólo buscaban salir de dudas, y de los que en secreto dejaban relucir su máscara de burla. Y es que yo sólo quería ayudar, pero por éste camino me dejé atrapar...
Y no me arrepiento de nada, no cambio ni una sola letra de mi historia por algo que sea más bonito. Lo que viví me hizo ser quien soy, y lo que hoy soy me agrada, tanto con mis defectos y virtudes. Y me hace desear ser mucho mejor cada día; y no por deber, "castigo divino", karma o leyes. Sino porque lo que he seleccionado como correcto según mis creencias, me hace sentir bien conmigo y en conexión con Dios, y es de esa forma en la que considero que quiero vivir. Porque si no estoy bien conmigo y en comunión con Dios, no estoy bien con nadie y no tengo ganas de nada ni de nadie.
Después de experimentar la conexión con Dios y haber volado entre las nubes de su amor, todo lo demás pierde sentido e importancia para ti si bajas la frecuencia y caes en el infierno de la mundanidad. Sobretodo si no has creado una familia ni has conocido y experimentado el verdadero amor de pareja. Que son los vehículos más comunes por los que pasa la energía de Dios para llenarte de fuerza vital, para manifestar su presencia y seguir mostrándote partes de ti y saldando deudas. Pero también son los apegos más fuertes que en ocasiones interfieren con la evolución espiritual.
Podemos tenerlo todo, pero sino estamos en paz con nosotros y alineados con Dios, ese todo (lo que sea que hayas considerado todo para ti) carecerá de valor e importancia, nunca te va a llenar, ni será suficiente para ti. Porque sólo Dios llena tu corazón con amor divino, y sólo el amor divino puede sanarte y hacer que sientas paz , que puedas ver esa luz al final del túnel. Y si tu problema ha pasado al plano físico, y sientes que el final del túnel no llega, Dios bajará con su linterna, pondrá a las personas correctas para ayudarte a solucionarlo. Sólo que a veces la solución no es la que queremos, sino la que necesitamos.
Por eso yo le digo a Dios todos los días que haga su voluntad y no la mía, que entre en mi y pase a través de mi, porque sólo él sabe como hacer que todo sea perfecto, y sabe lo que es mejor para nosotros.
Gracias, el ser que habita en mi saluda y bendice al ser que habita en ti.
Te envío luz🙌💕🌷
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