domingo, 12 de julio de 2020

Actualización.


No puedo dormir, siento el pecho apretado. Siento un dolor físico en el corazón que comenzó siendo una tristeza. Espero se transmute en amor.
 Y quiero expresar lo que siento porque recuerdo a la abuela Marina que siempre me decía: -" Cuéntame, quizás no te pueda ayudar, pero tu carga se hará más ligera". Y yo le contestaba: - No te quiero cargar de mis problemas. Igual terminaba contando todo, porque me sentía escuchada, querida. Y no, no resolvía mis problemas, pero si me sentía mejor después de hablar con ella.  

Vi el documental de Walter Mercado, me encantó. Y me hizo retractarme de muchas de mis palabras, de mucho de lo que he sentido, he hecho y dejado de hacer, antes y durante la cuarentena. No sabía que estaba muerto, pero las voces pocas veces fallan, sobre todo a las que nunca les hago caso. Entonces ya sabía cuál era el final a mitad del documental. 
Me hizo replantearme muchas cosas y desear retomar las sesiones, el tarot, mi misión. Muchas, muchas cosas más. Pero sé que antes de eso debo entrar en lo más profundo de mi y abrazar mi sombra, para así poder brillar como lo sé hacer, como lo vine hacer. Pero paso por tormentas muy fuertes de las cuales, a veces no quiero salir, a veces me rindo. Mi capacidad de sentir, es MUY fuerte, y a veces lo que para algunos podría ser tonto e insignificante, para mi es un detonante de tristeza y dolor profundo. Pero Dios me manda ángeles hasta por las redes sociales, y me hacen levantarme y seguir. A todos mi ángeles, y a esos ángeles terrenales que no se rinden conmigo cuando yo me rindo con ellos: ¡Gracias! Los quiero y admiro mucho a todos. 
Esta vez será diferente, porque tengo la experiencia de adulta, pero el corazón de una niña que cree en Dios, y sabe que pase lo que pase va a estar bien. 

En la publicación pasada hablé en plural con respeto a las personas y como percibo a algunas. En esta publicación quiero hacer hincapié en una sola persona, es alguien que no me piensa,  pero a veces, siente algo por mi. Debe ser que el sumo de la naranja le llegó a la cabeza. Porque, ¿cómo no va a pensar en mi?  Si yo lo adoro y no puedo dejar de pensar en él.  Es metafísicamente imposible, y pues tenía que expresarlo porque sino no duermo. Cuando piensas en alguien es porque ese alguien está pensando en ti, y de no ser así, es un aviso de tu ángel de que algo crucial va pasar con esa persona que de alguna forma te afectara a ti. Por eso te escribe, o te lo encuentras de repente minutos después de que pasó por tu mente. Me pasa todo el tiempo. Y no creo ser la única. Así que sólo quiero decir que no le creo y que también se sumar. 4 más once son 6... 

Más allá de nuestra guerra de egos hay un sentimiento, al menos de mi parte, de aprecio, no más. Porque carezco de "golum interior" y valoro y admiro todo lo que hace, escribe y canta dicha persona. Al cual le tiraría todo el café encima y me sentaría en su silla... 

Gracias por tomar un minuto de tu tiempo para leer lo que escribo. 
La luz que habita en mi es la misma que habita en ti, que esa luz te envuelva siempre. 
Námaste.
💚🌾⚓🍊

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Un nuevo pensamiento.

  Pienso que no le tenemos miedo a la soledad sino a encontrarnos con nosotros mismos, con nuestra mente, con tantos recuerdos. Pero graci...