Hay personas que con tan sólo una mirada atrapan tu atención y es como que no puedes dejar de verlas, no tiene nada que ver con gusto ni atractivo, es energía. Hay personas que inspiran paz, deseo de estar a su lado aunque sea en silencio escuchando lo que dicen, aunque no tenga sentido. Pero el tono de su voz te calma, te hipnotiza, te apetece escuchar. Por otro lado hay personas que generan ansiedad, malestar, molestia, te pone de mal humor su sola presencia y no sabes por qué. Personas que ponen pesado el ambiente y te dejan con una sensación de no quererlas ver jamás. Son como vampiros energéticos. De las que seguramente te cruzas para ayudar/pagar una deuda kármica.
Yo quiero ser una persona de las que quieras saber qué siente y no que hizo, y no qué tengo para decir que coincida con lo que ya te han dicho de mi, o peor aún, que te hayan dicho que me digas. De las que mi sola presencia sea más que suficiente como para querer invitarme a formar parte de tu vida, aunque sea como amiga.
No quiero más preguntas de agua con sal, ni quiero ver el futuro de nadie. Sólo quiero sentir que estoy viva, que soy una persona que quieren conocer por ser persona, porque me gusta escribir y ver películas, o cantar y escuchar música. Por ser yo, y no por lo que tengo para decir, por lo que puedo ver o "adivinar". No hay que hacer mucho psicoanálisis, tengo sobrecarga de este tipo de experiencia que me hace querer desaparecer de este mundo y volar donde está una luz que me quiere como soy, por ser luz, que me llena con su paz y amor cada partícula de mi alma.
Yo quiero ser una persona a la que de verdad le importes, y que sea tan real que yo lo sienta aún cuando no me lo dices. Quiero ser una persona que ama y tiene la posibilidad de demostrar su amor, que de verdad pueda ocasionar amor y felicidad en otro ser humano, que mi amor sea su motivación e inspiración cada día. Quiero ser especial para alguien, por SER y no por tener o hacer. Quiero escuchar verdad y sentirla, y no me refiero a confesiones sin sentido que no aportan nada a mi vida ni a las relaciones, me refiero a la verdad del alma, a esa que veo en forma de luces en el aura de las personas, que brota por los ojos del ser amado y que ves aunque te llena la cara de mentiras. Me encantaría que las luces se volvieran letras y sensaciones que pueda sentir aún si estoy lejos.
Espero que Dios tenga buenos planes para mi, porque yo he puesto toda mi confianza en él. Ojalá valga la pena las penas de mi alma, ojalá recuerde todos los días por qué estoy aquí. Ojalá esos ojos que me enamoran me miren de frente y me hablen de amor, me permitan conocerlo y experimentar ese amor del que hablan los humanos, del que parece que todos tienen menos yo.
Ojalá...
Gracias, námaste. 💫
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